El nombre "estuario" quizás
suene a cosa grande y no es así. En Zarautz le llamamos "kanala"
y es modosito. Lo de "kanala" debe ser por los muros que
canalizan la desembocadura que se construyeron a principios del siglo
XX.
En
esta zona penetra la marea con fuerza y se mezclan las aguas saladas
con las dulces. El arrastre de materiales, piedras, arena, etc. es
importante y, tanta agua turbia, tanto desorden diario, dos veces
salada, otras dos dulce y luego sequedad, dificulta la vida vegetal,
pero no así la vida animal que es diversa y abundante. Las
especies oportunistas como las gaviotas se reúnen en grandes
grupos, dando frente con su pico al viento para peinar sus plumas.
Las kulixkas corretean por la orilla picoteando pequeños insectos.
Los voraces corcones colonizan estas aguas turbulentas comiendo de
todo. Restos de conchas nos indican la existencia de otros seres.
Correlimos, gusanos, caracoles, pulgas de mar, etc. son habitantes
típicos del estuario y algunos de ellos van dejando sus rastros
sobe los blandos suelos.